
La alegría se produce cuando el cuerpo, la mente y el corazón funcionan al unísono. Es una cualidad del corazón, que surge de un desbordamiento de energía, amor, paz y armonía. Conlleva placer y felicidad, aunque es algo más.
En occidente tenemos tendencia a vivir la mayor parte del tiempo con la cabeza y usamos predominantemente el lado izquierdo del cerebro, asociado a los procesos de pensamiento racional.
Parece que hayamos olvidado el lenguaje del corazón. Sólo él sabe relajarse, disfrutar y regocijarse. La relajación procede del corazón porque éste sabe amar, y cuando hay amor hay relajación. El corazón es nuestra parte mas vital y fundamental. La cabeza, a este respecto, es superficial. Lo básico es utilizar la cabeza y la lógica, pero no dejar que éstas nos dominen.
A menudo nos enfrascamos en disertaciones serias e intentamos resolver nuestros problemas y los de los demás. Si la mente trata de resolver todos y cada uno de los dilemas que se le planteen, solo generará ansiedad y nunca podrá ser eficiente. Mientras nos quedemos en la cabeza, permaneceremos en el problema.
No hay comentarios:
Publicar un comentario